Radiador de Aceite · Efecto chimenea
De'Longhi Dragon TRD04 0820: Radiador de aceite de 2.000 W con efecto chimenea
El efecto chimenea es real, y el primer encendido tiene truco.
- 2.000 W
- Garantía 3 años (garantía legal)
160-195 € precio orientativo
Franja elaborada por nosotros y revisada en noviembre de 2026. El precio exacto lo tienes en Amazon.
Enlace de afiliado. El precio no cambia para ti.
Puntos fuertes
- El efecto chimenea existe: trece compradores lo confirman
- Mantiene el calor un buen rato después de apagarlo
- Ruedas premontadas y recogecables: llega listo para usar
- Sin electrónica que se pueda estropear
- Compradores con dos, tres y hasta cinco unidades
- Carenado liso: se limpia sin meter trapos entre aletas
A tener en cuenta
- El primer encendido huele, y las instrucciones se contradicen
- Dieciocho compradores lo recibieron abollado
- Calienta hacia arriba: por los lados apenas se nota
- No tiene temporizador ni programación
- Caro para su potencia
- Las ruedas son de plástico y dan problemas
Qué dicen quienes lo tienen en casa
Hemos leído 100 opiniones públicas de este modelo en noviembre de 2026 y resumido lo que más se repite. No hemos probado esta unidad, así que esto es lo que reportan sus compradores, no nuestra experiencia de uso.
El efecto chimenea no es marketing
Trece compradores lo mencionan y uno lo mide: dice que donde otros radiadores de hasta 2.800 W se le quedaban cortos, este calienta casi tres grados más con menos potencia, y atribuye la diferencia a la corriente de aire ascendente que genera la forma del aparato. Otro comprador, que tenía antes un Radia S de la misma marca, lo describe como si llevara un pequeño ventilador empujando el calor hacia arriba, mientras que el Radia S irradiaba un poco por todos lados.
El primer encendido huele, y las instrucciones se contradicen
Dieciséis compradores hablan del olor. Dos citan la instrucción que viene con el aparato: encenderlo dos horas a máxima potencia en el primer uso. Pero una compradora descargó el manual de la web del fabricante y encontró que ahí dice quince minutos, no dos horas, y sostiene que esas dos horas a tope le activaron la protección térmica y le dejaron un olor que tardó días en irse. Los que describen el olor como persistente son, en general, los que hicieron el rodaje largo.
Dieciocho compradores lo recibieron abollado
Aparece en España, Francia, Alemania y Bélgica. Un comprador alemán lo diagnostica: el embalaje lleva esquinas de poliestireno solo arriba y abajo, los laterales quedan sin protección y el cartón va pegado al aparato, de modo que cualquier impacto deja marca. Un comprador francés llega a la misma conclusión por su cuenta. Y una compradora española apunta algo que lo confirma: su caja llegó intacta y el radiador abollado.
Calienta hacia arriba, no hacia los lados
Es la contrapartida del efecto chimenea y dos compradores la señalan. Uno dice que por los costados prácticamente no irradia y que hacia arriba tira aire caliente con fuerza. Otro lo cuenta como decepción: no calienta alrededor, solo por arriba, y le resultó insuficiente para un salón. Si lo que buscas es ponerte delante y notarlo, este formato no es el tuyo.
No lleva electrónica, y para algunos ese es el motivo de compra
Cuatro compradores echan de menos temporizador, pantalla o termostato digital. Pero la reseña más votada del producto empieza justo por lo contrario: la compradora lo eligió porque no tiene nada digital que se pueda romper, y razona que un programador averiado puede dejar inservible un radiador que por lo demás funciona. Son dos ruletas analógicas, potencia y termostato, y nada más.
El manual no corresponde al modelo
Dos compradores lo dicen por separado, uno de ellos tras llamar al servicio de atención de la marca y encontrarse con que allí tampoco sabían explicarle los mandos que lleva su unidad. Y hay una confirmación independiente: un comprador alemán cuenta que cuando él lo pidió, la descripción del listado era todavía la del modelo de 2.500 W y once elementos, hasta que la corrigieron.
Templa 20 a 25 m² y aguanta al apagarlo
Los compradores que dan metros van de 12 a 25 m² con buen resultado, y varios describen el mismo patrón: quince o veinte minutos al máximo para subir la temperatura y después el mínimo para mantenerla. Dos avisan de que para un salón grande se queda corto. Lo que casi todos destacan es la inercia: sigue dando calor un buen rato después de apagarlo, que es lo propio del aceite.
Consume lo que consume un aparato de 2.000 W
Cuatro compradores se quejan del gasto, uno dice que paga casi el doble de luz. Otros tres lo describen como bajo consumo. La frase que lo resuelve la escribe un comprador que valora bien el producto: el efecto chimenea es real, pero el consumo sigue siendo el de un radiador convencional. La forma mejora cómo se reparte el calor, no cuánta electricidad se gasta.
Resumen elaborado por nosotros a partir de la lectura de las opiniones públicas de De'Longhi Dragon TRD04 0820: Radiador de aceite de 2.000 W con efecto chimenea. No reproducimos reseñas individuales.
Ficha técnica
- Marca
- De'Longhi
- Potencia
- 2.000 W
- Consumo
- 3 niveles de potencia
- Superficie
- Declara 24 m²; los compradores la usan bien de 16 a 25 m²
- Uso recomendado
- prolongado
- Dimensiones
- 16 x 44 x 65 cm
- Garantía
- 3 años (garantía legal)
- Elementos
- 8
- Tecnología
- Aceite con efecto chimenea
- Controles
- Dos ruletas analógicas
- Seguridad
- Termostato de seguridad y función antihielo
- Ruedas
- Premontadas, plegables
Datos del fabricante, comprobados en noviembre de 2026.
Nuestro análisis
El De’Longhi Dragon TRD04 0820 es un radiador de aceite de 2.000 W con ocho elementos y tres niveles de potencia. Lleva termostato, función antihielo, ruedas premontadas y recogecables. Se controla con dos ruletas analógicas: una de potencia y otra de termostato.
Es la versión de 2.000 W de la serie Dragon. La de 2.500 W, el TRD4 1025, ya no se fabrica, así que este es el Dragon que sigue disponible nuevo en Amazon España.
Qué es el efecto chimenea y por qué importa
Es lo que separa a la serie Dragon de un radiador de aceite normal, y los compradores lo confirman de forma unánime.
Un radiador de aceite clásico calienta por radiación: las aletas se calientan y emiten calor en todas direcciones. El Dragon añade un carenado que canaliza el aire: el aire frío entra por abajo, se calienta entre los elementos y sale por arriba con fuerza. El resultado es que mueve mucho más aire que un radiador de la misma potencia.
Un comprador que calentaba una habitación orientada al norte en el Pirineo lo cuenta así: donde otros radiadores de hasta 2.800 W se le quedaban cortos, este sube casi tres grados más con menos potencia.
Y otro, que venía de un De’Longhi Radia S de la misma potencia, da la comparación más útil: el Dragon empuja el calor hacia arriba como si llevara un pequeño ventilador, mientras que el Radia S lo irradiaba un poco por todos lados.
La contrapartida es real y hay que decirla: por los lados apenas calienta. Un comprador lo describe literalmente, y otro lo cuenta como decepción. Si lo que quieres es sentarte delante y notar el calor en las piernas, este formato no es el tuyo.
El primer encendido: dos horas o quince minutos
Este es el hallazgo del producto y explica casi toda la polémica del olor.
Dieciséis compradores hablan del olor en el primer uso. Dos citan la misma instrucción, que viene impresa en la etiqueta del propio cable: encender el aparato dos horas a máxima potencia para que el aceite alcance su punto de trabajo.
Pero una compradora fue más allá. Después de hacerlo y quedarse con un olor fuerte durante días, descargó el manual de la web del fabricante y encontró que allí dice quince minutos, no dos horas. Sostiene además que ese rodaje largo le activó la protección térmica por sobrecalentamiento.
Y cuadra con el resto de opiniones. Los que describen un olor que dura semanas son, en general, los que hicieron el rodaje largo: uno estuvo cuatro horas, otro dos, y hay quien a los diez días seguía oliendo a tope de potencia. Los que lo describen como un olor de la primera hora y nada más, hicieron rodajes cortos.
Recomendación: haz el rodaje corto, con la ventana abierta, y si el olor persiste al cabo de una semana en potencia media, es un motivo razonable para devolverlo. Un comprador que pasó por seis unidades de distintas tiendas dice que el técnico le explicó que el olor persistente suele ser una fuga de aceite.
Ábrelo y míralo antes de que pase el plazo
Dieciocho compradores lo recibieron abollado. No es un problema de un transportista: aparece en España, Francia, Alemania y Bélgica.
Un comprador alemán hizo el diagnóstico: el embalaje lleva esquinas de poliestireno solo arriba y abajo, los laterales quedan sin protección y el cartón va pegado al aparato, así que cualquier golpe deja marca. Un comprador francés llegó por su cuenta a lo mismo.
Y una compradora española aporta el dato que lo remata: su caja llegó intacta y el radiador abollado.
La mayoría se lo quedó porque funciona bien y devolver 16 kg es un engorro, lo que probablemente explica que el producto mantenga buena nota pese a todo. Sácalo de la caja el día que llegue.
Lo que no tiene, y por qué a algunos les gusta
No tiene temporizador, ni pantalla, ni programación. Dos ruletas analógicas y nada más. Cuatro compradores lo echan de menos.
Pero la opinión más votada de todo el producto empieza justo por ahí, y como argumento a favor: la compradora lo eligió porque no tiene nada digital que se pueda romper, razonando que un programador averiado puede dejar inservible un radiador que por lo demás funciona perfectamente.
Sus otras razones son igual de concretas y valen para cualquiera que compare radiadores de aceite: el carenado liso se limpia sin meter trapos entre las aletas, las ruedas vienen premontadas, el asa va embebida y el recogecables evita tropiezos.
Consumo
| Uso | Coste mensual |
|---|---|
| 2 h al día a 2.000 W | unos 26,40 € |
| 4 h al día a 2.000 W | unos 52,80 € |
| 4 h al día en el nivel mínimo | unos 20 € |
A 0,22 €/kWh. Un comprador resume lo que hay que entender: el efecto chimenea es real, pero el consumo sigue siendo el de un radiador convencional. La forma mejora cómo se reparte el calor, no cuánta electricidad gasta.
Lo que sí ahorra es la inercia. Varios compradores describen el mismo método: quince o veinte minutos al máximo para subir la temperatura y después el nivel mínimo, o directamente apagado, porque el aceite sigue entregando calor.
Tres avisos cortos
Quema la ropa. Una compradora avisa de que si pones tela encima la quema, y que si es sintética la derrite sin que te des cuenta. Es un radiador de aceite, no un tendedero.
Las ruedas son de plástico. Dos compradores reportan que empiezan a girar mal con poco uso; a uno se le bloqueó una a los pocos meses.
Los chasquidos son normales, el crujido continuo no. El aceite al dilatarse hace ruido al calentar y al enfriar. Una compradora tuvo que cambiar su primera unidad porque crujía durante todo el funcionamiento, no solo en los cambios de temperatura, y supo distinguir una cosa de la otra.
Datos del listado que no publicamos
Amazon declara para este radiador un peso de 2,5 kg. Los compradores lo pesan en 15 o 16 kg, que es lo coherente con ocho elementos llenos de aceite.
También declara “Tipo de habitación: Baño” en un aparato que no declara protección IP, y “Uso interior y exterior: Exterior” justo al lado de “Usos recomendados: Interior”.
¿Te ha convencido el análisis?
De'Longhi Dragon TRD04 0820: Radiador de aceite de 2.000 W con efecto chimenea · 160-195 € orientativo